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AM La Red, "La Cornisa", Luis Majul. Buenos Aires, Mayo 2009

Gustavo Carabajal — Estamos conectados con Marisa Masón, hace dieciséis años que es psicóloga. ¿Cómo será esto de atender a los pacientes por Internet? ¿Cómo te va Marisa? Gustavo Carabajal te saluda, buenas tardes.

Lic. Marisa Masón — Un gusto, qué tal.

Gustavo Carabajal — ¿Cómo es esto de atender por Internet a los pacientes?

Lic. Marisa Masón — Yo hace seis años que me dedico a esta especialidad, a este abordaje, y uno tiene que plantearse esto como algo totalmente diferente a lo que es una terapia convencional, a lo que es una sesión cara a cara. Este sistema de asistencia, de ayuda, tiene cuestiones que por supuesto podrían ser discutidas por personas con una postura ortodoxa. Pero cada vez es más demandado a nivel mundial. Y a nivel nacional, desde el año pasado sobre todo, está comenzando a haber una profusión de notas relacionadas en diarios. Digamos que es un sistema que mucha gente elige fundamentalmente por la cuestión del anonimato. La persona, al no darse a conocer, al poder usar un seudónimo, o al decir su nombre de pila nada más, y al no estar frente al terapeuta, se atreve a hablar de cuestiones tal vez más íntimas, y más profundas, y que además por ahí son vergonzantes, que no se atrevería a desplegar en un consultorio.

Luis Majul — Perdón, Marisa, Luis Majul te saluda, ¿la terapia no es precisamente lo contrario? Yo he hecho y sigo haciendo psicoterapia, y la verdad, a mí lo que más me tranquiliza es ver a la otra persona, saber que la otra persona es competente, mirarla a los ojos, que me mire a los ojos, y decirle todo lo que le tengo que decir para que me haga bien. ¿Cómo sé que del otro lado estás vos, cómo sé qué nivel de compromiso tenés, si lo que estás haciendo es estar frente a una máquina? Y además, te lo digo con todo respeto, no me gusta que me llamen ortodoxo, me gusta que me llamen real.

Lic. Marisa Masón — De acuerdo, clásico, real, es la más vista, hasta hace pocos años lo más lógico era en un consultorio.

Luis Majul — No es que quiera cuestionarte de plano esto, pero quiero poner las cosas en su lugar. Para mí las nuevas tecnologías, las nuevas comunicaciones, todo lo que sea avance lo apoyo, estoy de ese lado, no solamente lo practico, lo legitimo, trabajo para eso, está muy bien. Ahora, una cosa es eso, y otra cosa es comprar todo lo que me quiera vender la tecnología, y para mí una psicoterapia tiene que ver con un compromiso que va más allá. Es decir, puedo tener una urgencia, y me mandan un mail o chateo con mi psicoterapeuta, pero es otra cosa, por una urgencia o porque tenemos algo que decirnos en ese momento. Pero el cara a cara, en la psicoterapia seria, me parece fundamental.

Lic. Marisa Masón — Bueno, pero podemos empezar a definir que esto no es un abordaje terapéutico. Lo que yo hago, y lo que hacen todas las personas que adhieren a este tipo de trabajo, es brindar un tipo de asistencia. Es decir, las personas que trabajamos en esta línea somos, la mayoría, psicólogos o counselors, entonces brindamos un tipo de asistencia que tiene que ver con contener al consultante, con ayudarlo a despertar sus recursos, pero desde el comienzo la persona elige, la persona puede elegir dentro de su cartilla de la prepaga, dentro de la cartilla de la obra social, dentro de la guía, dentro del profesional al que lo derive su médico de cabecera. Es decir, por algo hay tanta demanda.

Luis Majul — El que demanda ¿qué va a pedir, una especie de terapia fast food?

Lic. Marisa Masón — No. No es una terapia light precisamente.

Luis Majul — Entonces, ¿qué tipo de demanda, los que piden tienen falta de tiempo, como decís vos están más dispuestos a entregarse, a decir lo que tienen que decir a través de Internet, porque no los están viendo del otro lado?

Lic. Marisa Masón — Hay muchas cosas que a la gente le duelen mucho y, como te decía, del lado de la vergüenza, son temas muy delicados que tal vez no se atreven a tratar desde un consultorio. Entonces, antes que no trabajarlos, te lo dicen así textualmente.

Luis Majul — ¿Qué temas puntualmente, Marisa?

Lic. Marisa Masón — Abusos reiterados, es un tema que se ve muchísimo. Problemas de pareja muy serios, donde hay golpes, donde hombres son golpeados por mujeres. Situaciones donde vos ves que la persona te lo manifiesta.

Luis Majul — Te pregunto, puede ser que algunas cosas sean tan fuertes que no se puedan decir personalmente, pero que sistemáticamente la terapia sea online? Porque puede ser que yo esté haciendo una terapia con vos, o cualquiera que esté haciendo una terapia con vos, cara a cara, y te diga “bueno, Marisa, después te escribo porque te escribir una cosa” y manda una confesión sobre un abuso. Pero después la terapia debe seguir persona a persona, o debería seguir, supongo.

Lic. Marisa Masón — Seguramente, pero la persona elige. Elige esto porque, por ejemplo, hay ejecutivos que consideran que no tienen tiempo para trasladarse a un consultorio, entonces se encierran en su oficina, desenchufan el teléfono y se ponen a chatear. Dentro de todo, te quiero aclarar, está la cuestión ética, mi ética. Cuando yo veo que la cuestión que me plantean excede una ayuda que puedo brindar vía chat de voz, vía telefónica, por supuesto que hago una derivación.

Luis Majul — ¿Esto es una terapia efectiva que le sirve a decenas o cientos de pacientes, o es un buen negocio para los terapeutas?

Lic. Marisa Masón — Te explico, si vos ponés psicoterapia online, así todo junto, en Google, aparecen un millón ciento ochenta mil sitios; las primeras dos o tres páginas de búsqueda serían páginas de profesionales. Acá lo más importante es la ética del profesional, que es tanto válida en el consultorio como en Internet. Si ves mi sitio, ahí pongo mi número de matrícula, la fecha en que me recibí, la universidad que me otorgó el título, el promedio, pongo toda mi formación, para que la gente pueda referenciarme y saber quién soy, pongo una foto, tengo notas que me han hecho en diarios, etc. Es decir, me interesa brindarle al consultante un respaldo, que sepan quién soy. Después podés ver que hay otras páginas en las cuales la persona ni siquiera nombra la universidad que le otorgó el título. Eso depende de la persona que va a elegir, al hacer un tratamiento online va a saber qué página le da mayor o menor rigurosidad.

Luis Majul — ¿Vos también te hacés un control?

Lic. Marisa Masón — Yo hago terapia, por supuesto. Cuando entrás en la facultad de Psicología, lo primero que te dicen el primer día es que lo ético, lo lógico, esperable y normal es empezar terapia desde el primer año de la carrera. Tengo 41 años y hace 23 años que hago terapia, porque es una cuestión que tiene que ver con estar bien y poder contener y acompañar bien a tus consultantes. Para poder hacerlo, es necesario estar en un estado de solidez personal.

Luis Majul — ¿Marisa, vos recibís pacientes de obras sociales? ¿Cuánto cuesta una sesión? ¿Vale lo mismo que una sesión cara a cara?

Lic. Marisa Masón — Sí, cuesta lo mismo que una sesión cara a cara. Yo no estoy atendiendo consultorio, pero los honorarios son similares a los presenciales.

Luis Majul — Disculpame que me meta en tu vida personal, pero ¿no deberías atender un poco en consultorio también, para no perder la inigualable experiencia de estar cara a cara?

Lic. Marisa Masón — Lo hice, y todas las semanas voy a mi terapia, y tengo esta sesión cara a cara que vos tenés con tu terapeuta, que tanto disfrutás.

Luis Majul — A veces la disfruto y a veces no.

Lic. Marisa Masón — Sí, claro, a veces duele un poco. Pero de eso se trata, la terapia de la palmadita en la espalda no sirve.

Luis Majul — Marisa, vos sabés que este programa es muy escuchado, por suerte, y lo deben estar escuchando psicoterapeutas, como decís vos más tradicionales y ortodoxos.

Lic. Marisa Masón — Por supuesto que van a criticar.

Luis Majul — Yo te voy a decir lo que podrían estar pensando, que de alguna manera estás haciendo publicidad con este tipo de terapia, que te mostrás, algo que hace un poco de ruido en este tipo de actividad.

Lic. Marisa Masón — ¿Como un proselitismo?

Luis Majul — Como propaganda, como publicidad casi. ¿Qué pensás de los que pueden pensar esto?

Lic. Marisa Masón — Pienso que cada uno es libre de pensar lo que quiera. Yo sé cómo soy como persona, y cómo soy como profesional, estoy muy tranquila. Y como además veo cómo van para delante, cómo mejoran mis consultantes, y compruebo los resultados y los ven ellos, estoy más que feliz con esta elección.

Luis Majul — ¿Cuántos consultantes tenés?

Lic. Marisa Masón — En este momento, 28 personas por chat, puede ser chat escrito o de voz. El consultante elige. Algunas personas prefieren el chat escrito, otras prefieren el chat de voz, vía Skype, otras prefieren la charla telefónica, y otras personas prefieren el mail. Les resulta más fácil escribir como si fuese un diario íntimo, y me envían un mail donde voy haciendo intervenciones, puntuaciones y señalamientos como para que la persona se lo cuestione y empiece a pensar.

Luis Majul — Gracias, Marisa, por atendernos.

Lic. Marisa Masón — Después me contás qué te dijeron.

Luis Majul — Si por alguna de esas casualidades me llego a atender con vos, y me llamás consultante te mando algo por mail… (risas) es un chiste.

Lic. Marisa Masón — No tiene un tono peyorativo la palabra consultante.

Luis Majul — Pero es un poco frío, ¿no?

Lic. Marisa Masón — Como no atiendo personas con patologías, por eso prefiero no llamarlos pacientes.


Luis Majul — Muchas gracias, Marisa.