Marcelo Fernández
— Licenciada Marisa Masón, muy buenos días.
Marisa Masón — Qué
tal, buenos días, cómo están.
Marcelo Fernández
— Gracias por atendernos, va a ser un bálsamo en el medio de mi
vida, usted en este momento.
Marisa Masón — ¿Está
necesitando terapia?
Marcelo
Fernández — Todos dicen que sí, yo
digo que no. Así que vamos a tener que trabajar el tema de la
negación.
Marisa Masón —
Exacto.
Marcela
Castrogiovanni — ¿Todos dicen lo
mismo, no es cierto? (risas)
Marcelo Fernández — ¿La
puedo tutear, licenciada?
Marisa Masón — Sí,
por favor.
Marcelo Fernández — Bueno,
Marcela Castrogiovanni y Marcelo Fernández, el gusto es nuestro. A
ver, contanos un poco cómo es esto de una psicoterapia online.
Lic. Marisa Masón — Yo
también te voy a tutear.
Marcelo Fernández —
Sí, por favor, es más, si no me generás un complejo y me vas a
tener que tratar después. (risas)
Lic. Marisa Masón — Después
de haber trabajado diez años en consultorio, hace seis años que me
dedico exclusivamente a la atención de pacientes online. Lo que
hago por este medio es atender consultas, y brindar un
asesoramiento. Por supuesto que no atiendo consultas de gente que
tiene una patología grave, o severa que requiere la contención de
una terapia clásica, ortodoxa, cara a cara. Atiendo desde el punto
de vista de brindar asesoramiento a la persona, asistir en puntos
cruciales de crisis, cuando un individuo tiene que tomar una
decisión, cuando está en pos de lograr un cambio. Son generalmente
periodos de consulta breves, la atención dura una hora, esto se
puede hacer por chat escrito, o chat por voz, con auriculares. A mí
me gusta que el consultante sienta la presencia dentro de esta
distancia, entonces periódicamente, una vez por semana, me gusta
reforzar lo que conversamos, ya sea por chat escrito o por voz, con
una sesión telefónica. La idea es utilizar todo lo disponible de
las nuevas tecnologías. Por ejemplo, tengo pautados un par de
encuentros semanales con el consultante, lunes y jueves. ¿Qué pasa
si esta persona tiene una crisis de angustia el viernes? Se comunica
conmigo, mediante un mensaje de texto, y podemos coordinar un
encuentro el mismo día. La idea es que la persona sepa que puede
tener la contención permanente, que puede acudir y consultar cuando
sobrevenga la angustia, el temor, el síntoma.
Marcelo Fernández — ¿En
algún momento ocurre que vos percibís que ese tratamiento ya no
puede seguir siendo a través de Internet, sino que se necesita una
terapia presencial?
Lic. Marisa Masón — Estas
cuestiones las detecto de entrada. Esto es básico y tiene que ver
con la ética, o sea, cuando veo que la persona tiene complicaciones
que no pueden manejarse a través de este abordaje, me comunico con
un colega, que resida en la ciudad donde vive la persona que
consulta conmigo, ya sea en el interior o en el extranjero, porque
trabajo mucho con personas de Latinoamérica y de España también,
y entonces se hace una derivación. No es serio ni ético tratar de
abarcar cosas que no se pueden abordar por chat.
Marcela
Castrogiovanni — Marisa, ¿estás a
disposición las veinticuatro horas? Si uno tiene una crisis en
cualquier horario, ¿cómo es?
Lic. Marisa Masón — Es
así, el celular no se apaga nunca, nunca sabés a qué hora puede
sonar. Creo que esto tiene que ver con la manera en que cada uno
toma la profesión. Así como hay personas que no brindan su
celular, en mi caso doy mi teléfono y mi correo. Los sábados es el
día en que más suena el celular. En realidad, los sábados después
de las seis de la tarde suelo recibir muchos mensajes de texto. De
todos modos, tengo una vida completamente normal.
Marcelo Fernández — Se
complica para invitarte a salir… (risas)
Lic. Marisa Masón — Se
puede compatibilizar bien. Cuando uno ejerce su vocación, y si uno
eligió esta carrera es porque quiere brindarse, y asistir,
aportarle y contener al otro.
Marcelo Fernández — Marisa,
decime la verdad, más de uno habrá dicho “vamos a compatibilizar
bien, vamos a hacer terapia pero tomemos algo el sábado”. (risas)
Lic. Marisa Masón — Uno
es serio y sabe poner la distancia correspondiente para manejar esas
cosas, por supuesto.
Marcela Castrogiovanni
— Marisa, ¿cómo se cobra este servicio? Los que vamos a terapia,
o hemos ido alguna vez, sabemos que vas una hora, una vez por semana
o dos, y eso tiene un costo. ¿Cómo es en el caso de Internet?
Lic. Marisa Masón —
En la
primera consulta, cuando la persona me escribe por primera vez, la
invito a una charla sin costo y sin compromiso posterior, para que
pueda tener un acercamiento a este abordaje y así decidir si se
siente cómoda o evaluar si cree que es algo que le vendría bien.
Luego, una vez que comenzamos a trabajar en conjunto, los honorarios
se abonan mediante depósito o transferencia bancaria, y cuando es
del exterior por correo privado.
Marcelo Fernández — Es
una tendencia esto de utilizar Internet para cuestiones varias, si
bien esto por ahí puede llamar la atención, porque uno está
acostumbrado a que la terapia se hace en presencia del terapeuta.
Los otros días charlaba con alguien que me comentaba, —en la
revista La Pulseada,
de los chicos del padre Cajade, hay una nota respecto de un cura de
Gerli que realiza incluso las confesiones por Internet— que se
logra una intimidad con la persona, que quizá no se logra
justamente cuando se está en presencia de esa persona.
Lic. Marisa Masón — Además
de otros aspectos a favor, como el hecho de no perder tiempo con los
traslados, de estar cómodo en tu casa, de tener un registro
escrito, el hecho de estar tras la pantalla te desinhibe y permite
que cuentes cosas que tal vez no te atreverías a contar en una
sesión cara a cara.
Marcelo Fernández — La
dificultad es cuando el problema es casa, ¿adónde me voy, al
ciber? Con ver las caras, ya me estoy imaginando las imposibilidades
que tienen para contactarse algunos que están dentro de nuestro
grupo de trabajo, que les va a hacer falta, me parece, dos o tres
psicoterapeutas por Internet. Yo a la cabeza, por supuesto. (risas)
Me imagino que como todo lo que tiene que ver con las cosas que no
son comunes, y en este caso no es común la psicoterapia online, al
principio a la gente le cuesta un poco, hasta que luego se haga más
frecuente o normal. ¿Cómo ves vos la utilización de Internet para
estas cuestiones?
Lic. Marisa Masón — Yo
me formé hace diez años, fui a hacer un posgrado en Psicología
Clínica a España, y tuve el primer acercamiento a esta modalidad.
Empecé a estudiar con una persona que era autodidacta, que había
empezado a trabajar en Estados Unidos. Esto es algo que se conoce
desde hace varios años, tanto en Europa como en Estados Unidos. Si
buscás en Google “Psicoterapia online”, vas a encontrar un
montón de páginas y de artículos, tanto argentinos como
latinoamericanos. En los dos últimos años, hubo una gran profusión
en los medios de mayor tirada y más conocidos del país. Se está
dando mucho a conocer ahora, como si fuera algo nuevo, pero es un
movimiento que tiene más de una década. Por supuesto, mucha gente
lo cuestiona, muchos colegas, pero cada uno sabe desde su lugar,
desde la ética, la seriedad, el compromiso, desde dónde lo hace.
La seriedad, el compromiso y la eficacia no pasan por la forma sino
por el vínculo y por esta palabra que vos utilizabas, que es la
intimidad.
Marcelo Fernández — Me
pregunto, desde el punto de vista de ustedes, cómo es la cuestión
de los psicoterapeutas que están atendiendo la demanda de gente que
no conocen. Uno piensa hasta dónde conoce a la gente que ve,
también ahí hay limitaciones respecto del conocimiento. Pero ¿te
ha sucedido en alguna oportunidad sospechar, o quizá creer que es
necesario observar a la persona para poder abarcar el mundo completo
de esa persona? ¿Qué pasa en ese contacto, que si bien puede ser
real, no deja de ser virtual a través de Internet?
Lic. Marisa Masón — Uso
mucho la apoyatura del teléfono, y el chat de voz. Muchas veces me
han preguntado si recibí algún mail extraño, pero, con el “ojo
clínico entrenado”, enseguida cuando lees un mail te das cuenta
si alguien quiere jugar o tomarte el pelo, eso es clásico. De todos
modos, el porcentaje es bajísimo, en estos seis años me ha pasado
un par de veces. La gente realmente acude porque está padeciendo,
porque está en un lugar de malestar.
Marcelo Fernández — ¿Podemos
hablar de una franja determinada, en lo social, que accede a este
canal para comunicarse con vos?
Lic. Marisa Masón — Te
hablaría de una franja etaria, más o menos a partir de los 35 o 40
años, un 80% mujeres, y un 20% hombres.
Marcelo Fernández — ¿A
qué atribuís estos porcentajes?
Lic. Marisa Masón — En
la dinámica del consultorio, muchos colegas te podrían dar la
misma estadística.
Marcelo Fernández — Digamos
que es más proclive a la terapia la mujer que el hombre.
Lic. Marisa Masón — Sí.
Marcelo Fernández — ¿Puedo
preguntar por qué? Digo, así fundamento mi negación. (risas)
Lic. Marisa Masón — No
puedo generalizar, pero tal vez uno piensa que la mujer tiende a
autocuestionarse más, en estos tiempos actuales, por la
multiplicidad de roles que tiene que cumplir. Ya no está en la casa
nada más, cuidando los hijos, haciéndose cargo del hogar, sino que
sale a trabajar, y se superponen roles, y ahí surge los conflictos,
el autocuestionamiento.
Marcelo Fernández — Justo
hoy tratamos el tema de la sociedad machista y sexista, y de los
cuestionamientos que les hacemos los hombres a las mujeres
históricamente, en esta sociedad; entonces lo que surge es que el
problema primero es de ustedes, “hacete atender vos, yo no soy el
del problema”.
Lic. Marisa Masón — Claro,
“hacete atender, andá a un psicólogo”.
Marcelo Fernández — Exacto,
después se descubre que el problema soy yo, pero no lo voy a
aceptar.
Lic. Marisa Masón — O
tal vez de a dos, como el programa último que empezó por
televisión, que ilustra muy bien la terapia de pareja.
Marcelo Fernández — Sí,
el de Chávez y Cecilia Roth. ¿Te ha pasado que se puede consultar,
o hacer terapia de pareja a través de Internet?
Lic. Marisa Masón — Yo
no lo hago, sé de colegas que lo hacen. Me dedico a trabajar con
adolescentes y adultos.
Marcelo Fernández — Qué
lindo lío debe formarse ahí, ¿no?
Lic. Marisa Masón — Debe
ser complicado, por eso a mí me gustaría para eso algo presencial.
Pero estoy abocada a Internet y no estoy atendiendo consultorio
ahora. Y la consulta es frecuente, es diaria.
Marcelo Fernández — La
gente que está escuchando esta charla y quiere contactarse con vos,
¿cómo puede hacer?
Lic. Marisa Masón — Entrando
a www.psico-asistencia.com
allí aparece mi mail de contacto. Ahí hago una introducción
respecto de cómo se genera el vínculo, la finalidad y cómo se
sostiene. Y está el ofrecimiento de poder tener una conversación
sin compromiso ni costo alguno.