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PATOLOGIA ALIMENTARIA: ANOREXIA Y BULIMIA
Todas las personas comen porque es una acción vital, pero también porque al hacerlo, se disfruta. Como sucede con toda conducta humana, existen diferencias entre los individuos. Unos comen más y otros comen menos, unos suben de peso y otros no. Al comer demasiado o al comer muy poco, algunas personas llegan a tal extremo que pueden perjudicar su salud hasta el punto de desarrollar patología alimentaria. Y aquí se habla de anorexia y bulimia.

La anorexia se caracteriza por el deseo de verse muy delgada, y esto se logra a base de ayunos prolongados y restricciones alimentarias. La enfermedad suele tener un comienzo lento, progresivo, que, a menudo suele pasar desapercibido para los padres, logrando tomar conciencia ya cuando su hija se encuentra demasiado delgada, presenta una negativa a comer rotunda o perciben que se le ha retirado la menstruación.

La anorexia lleva comer excesivamente poco, a tomar mucho líquido o al ayuno comstante y prolongado. Y la sensación de bienestar y el placer por el logro se acentúan cuando la joven ve que sigue bajando de peso, pero no puede poner freno a esto, y su meta es verse aún más delgada, llegando a perder la visión objetiva de su propio cuerpo.

En la bulimia se alternan períodos de limitación alimentaria, con episodios de ingestas copiosas, llamados atracones, y seguidos de vómitos autoinducidos o provocados por la misma paciente o por el uso de laxantes o diuréticos. La presencia de este atracón es justamente lo que define a la bulimia.

Es típico que el atracón sea secreto, con gran vergüenza por parte de la paciente si es descubierta. La comida es ingerida rápidamente, sin dar tiempo a saborearla. Los alimentos consumidos son generalmente hidratos de carbono y grasas, de fácil ingesta. Con el tiempo, el atracón se generaliza como recurso para aliviar transitoriamente el malestar emocional que puede tener distintos orígenes: desde el aburrimiento hasta la depresión, pasando por la ansiedad o el enojo.

La anorexia y la bulimia pueden comenzar como una adicción a la dieta. Estos trastornos de la conducta alimentaria se dan principalmente entre mujeres entre 11 y 18 años, pero pueden aparecer también en mujeres de hasta 25 años. Actualmente, en el campo clínico suelen verse varones con este tipo de padecimientos y mujeres con algunas características de la enfermedad que superan los 30 años.

En ambas patologías la idea que fundamenta la aparición de los síntomas es el temor a subir de peso, a engordar, a no poder “controla la balanza” a gusto. El sentimiento que subyace es el mismo, el rechazo a la gordura es el origen de estas enfermedades, pero según la historia personal, las cuestiones internas y el ámbito familiar de la joven, los signos manifiestos se presentan con mayor tendencia a controlar la ingesta y mantener un bajo peso, o a alternar conductas de cuidado y de “dieta” con atracones copiosos seguidos de acciones para contrarrestar la importante ingesta.

Las chicas que padecen patología alimentaria suelen tener baja autoestima y ser muy autoexigentes. Su entorno familiar suele ser rígido y sobreprotector. Tienen cierta tendencia a la depresión, una baja tolerancia a la frustración y en la familia, generalmente, aparece alguna cuestión vinculada a la imagen corporal o al peso.

Generalmente no hay un factor precipitante único. Algunas veces es posible determinar eventos externos disparadores: una pérdida, un fracaso, alguna alusión de un tercero sobre su aspecto físico….y aquí se vivencia la sensación de pérdida de autocontrol y reaparece la baja autoestima. Entonces la joven intenta controlar la situación y comienza su desorden con relación a la comida….tratar denominar su peso le brinda una sensación interna de “poder”

La influencia del medio social empeora las cosas. Es muy frecuente que las casas de moda no fabriquen talles para personas con escasos kilos de más, los talles tienden a ser chicos. Al encender el televisor o mirar revistas femeninas, el mensaje tácito es que para ser exitosa y linda hay que ser muy delgada. Y en nuestra sociedad existe la preocupación por la comida, las dietas, el peso. Se considera como ideal el cuerpo esbelto, y hay una creencia de que la gordura es mala.

Clínicamente, las chicas con conductas anoréxicas presentan extrema delgadez, su piel es fría, áspera, seca, a veces cubierta de un vello fino, oscuro y abundante. Su presión es baja, al igual que su frecuencia cardíaca, sienten frío, suelen estar destempladas y se les retira la menstruación por largos períodos. Se retraen y se aíslan, a diferencia de las pacientes con rasgos bulímicos, que suelen ser más sociables e impulsivas.

Manifiestamente, la apariencia de las chicas con conducta bulímica puede ser de una obesa, otras veces tienen peso normal y, más raramente están desnutridas. Cuando el médico interroga, los síntomas son secundarios al vómito y al uso de laxantes y diuréticos: dolor de garganta, de estómago, debilidad o fatiga; rostro hinchado. Luego del atracón se presenta malestar abdominal, náuseas, dolor; diarrea o constipación, sudoración, somnolencia.

El examen físico puede ser normal o presentar algunas alteraciones dentarias: pérdida de esmalte por efecto del ácido gástrico al vomitar, que causa descalcificación y disolución del esmalte, y erosiones y callosidades en las manos, por utilizarlas crónicamente para provocar vómitos.

Las complicaciones clínicas más relevantes tienen que ver con hipotensión, deshidratación, arritmias, pérdida de cloro, potasio, magnesio y fósforo. Las alteraciones gastrointestinales son serias y frecuentes. Un 50 % de las pacientes las presenta. El esófago sufre con frecuencia las consecuencias de los vómitos. El contenido ácido del estómago, en contacto con la pared esofágica es altamente lesivo.

Cuando los padres descubren signos alarmantes, lo indicado es llevar a su hija al médico clínico, quien evaluará la situación e indicará los pasos a seguir. A su vez, es altamente aconsejable el tratamiento psicoterapéutico individual apenas se perciben los primeros signos de la enfermedad, que siempre la paciente tratará de negar y atribuir a un mero deseo de adelgazar para sentirse mejor.

Marisa Mason
Psicoterapia Online
www.psico-asistencia.com