LA VIDA SOCIAL BENEFICIA A LOS ADULTOS MAYORES
Los mayores tienen a sufrir la soledad más que en otras etapas de la vida, aunque a cualquier edad el hecho de sentirse solo es algo que se padece. Es entonces cuando suelen aparecer la angustia y el pensamiento negativo, cayéndose a veces en ideas fija que a su vez agudizan el malestar y no conducen a nada.
También la persona sin vida social puede deprimirse, aumentando así la vulnerabilidad de la salud física: no son pocas las personas que sienten “sus achaques” estando solas, mientras que permaneciendo en grupo logran olvidar sus “nanas”.
No hay caso: mientras que la soledad es capaz de complicar la salud, la vida social la enriquece. Una investigación realizada durante 13 años contemplando la situación de 3.000 pacientes mayores llevó a la conclusión de que, tratándose de salud, las actividades sociales son tan importantes como las físicas. Y qué recomiendan los médicos? Conducta y perseverancia en los ejercicios…..lo mismo ha de tenerse en cuenta a la hora de compartir.
Durante los eventos sociales las personas mayores pueden obtener algo más que pasar un buen rato. El hecho de estar abiertos a vincularse con los demás, con sus pares influye para que el individuo se considere “necesitado”. De repente un compañero le consulta una situación y le pide su opinión, a partir de allí puede surgir un interesante debate que siempre mantiene frescas las mentes., transformando al sujeto de la tercera edad en alguien dinámico y creativo.
Estudios más recientes indican que los vínculos sociales firmes ayudan a crear una especie de protección contra las regresiones mentales que generalmente acompañan a la vejez. Es que el adulto se esmera en acentuar el presente, debido a que está disfrutando ampliamente este período de su vida, como necesitando anclarse en él para pensar en un “presente eterno” , y esto es bueno, porque los aleja de aquél conocido dicho que confirma que “…todo tiempo pasado fue mejor”.
Tan beneficiosas son las buenas y enriquecedoras relaciones interpersonales, aquellas en las que prima la confianza, el afecto, el ser genuino, la libertad, la espontaneidad, que se estima que este tipo de vínculo tendría una influencia tan relevante como para ayudar a prolongar hasta dos años el tiempo de vida de una persona.
Cómo integrarse? Se puede tomar la decisión de ir a un club, a una determinada agrupación o retomar un antiguo grupo de amistades. Habituándose a compartir uno se vuelve empático, puede ponerse en el lugar del otro, pensar y sentir como él, es entonces cuando las personas se trasforman en pacientes y tolerantes, comprendiendo a sus semejantes y sabiendo esperar las respuestas de ellos. La persona comienza a sentir que es importante para los demás, pues va creando una red de contactos, de nuevos vínculos, los que le otorgan bienestar y alegría. Es entonces cuando, afortunadamente, la vida no queda reducida a esperar la visita de los hijos, los nietos, mirar televisión o escuchar radio.
Cuando los mayores gozan compartiendo con amistades se olvidan de los dolores que los aquejan y se animan, por ejemplo, a caminar muchas más cuadras que cuando están solos. Es que toda circunstancia se vivencia de forma menos traumática y más gratamente cuando uno sabe que tiene con quién contar.
En conclusión, las limitaciones que acompañan a la vejez dependen en mayor medida de la decisión que se tenga para tomar las riendas y superarlas. La ejercitación física es una buena forma de alcanzar una mayor libertad, haciéndose fuerte uno mismo. Pero siempre, con un par al lado resulta más ameno y llevadero.
Pero esto es válido para todas las edades: la vida se transita mejor con amigos cercanos, con vínculos comprometidos que actúan siempre como referente y se transforman en un importante factor de contención.
ENVEJECER ACTIVAMENTE
El envejecimiento activo consiste en llevar, a medida que uno envejece, una vida productiva y sana en la familia y en la sociedad. La vejez activa significa que la persona de edad mantiene actividad mental, actividad física, actividad social. Un envejecimiento activo es decisivo para que las personas de edad sigan manteniendo su salud integral.
La vejez no depende de la suma de una cantidad de años sino de la calidad de vida que hayamos tenido como seres integrales que somos. Cada uno de nosotros es responsable de su propio envejecimiento…. no es la sociedad, la herencia, el medio ambiente o los mitos o estereotipos sobre el envejecimiento y la vejez los que marcan por si solos el estilo de vida que tengamos en esta última etapa de nuestra existencia: somos nosotros mismos!!!! Y la actividad es la mejor de las prevenciones.
Marisa Mason
Psicoterapia Online
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