LA DIFICULTAD PARA DECIR “NO”
Conectar con nuestras necesidades, priorizar cómo estamos en cada situación, nos obliga a saber decir "no". En ocasiones, decir "no"es dificultoso, pero deviene necesario para expresarnos y mostrarnos al mundo tal como somos.
Decir "no" suele resultar problemático. Cuando queremos decir "no" y decimos "sí", estamos devaluándonos ante los demás y desconsiderándonos ante nosotros mismos.
El niño se rebela ante sus padres, y esta es la mejor manera para afirmarse. Aprender a decir no es importante. Cuando el niño sea mayor, los padres quisieran que pueda negarse a las drogas, al alcohol.
En la medida que el joven va asumiendo mayor responsabilidad le resulta más difícil decir no. Comienzan a adquirir relevancia planteamientos como los de caer bien a los demás. El problema surge, cuando esta tendencia “al sí” se consolida y se convierte en hábito.
Dar respuestas negativas se contrapone a desear caer bien. La timidez y el déficit de autoestima son problemas a la hora de decir que no. Y decir “no” es difícil porque somos fruto de una sociedad con una educación ancestral en la obediencia y la cortesía.
Llevar la contraria conduce a que se nos vea como egoístas, y esto genera incomodidad. Algunas personas sufren cada vez que se han de negar a algo, por miedo a defraudar las expectativas de otros. Se trata, en definitiva, del miedo a no ser valorados y queridos.
La necesidad de ser tenidos en cuenta puede llevar a mostrar una constante disponibilidad a todo. Tal vez una persona crea que si se muestra firme en un “sí” los demás se enfadarán. Pero debería sustituir esta creencia irracional por otra racional: ella no es responsable de lo que pueda sentir otra persona, y ante todo debe sostener su verdadera posición.
Si no manifestamos nuestro desacuerdo cuando discrepamos en cuestiones importantes, anteponemos las necesidades o deseos de los demás a los nuestros. Esto puede causarnos problemas de autoestima y puede transmitir de nosotros una imagen de personas con poco criterio.
Si no somos capaces de decir "no", pensaremos que a los demás les puede ocurrir lo mismo, y cada vez que obtengamos una afirmación a algo que pedimos o comentamos, dudaremos de si realmente es una respuesta sincera.
Marisa Mason
Psicoterapia Online
www.psico-asistencia.com