Portada
  Página de Bienvenida
  Descubriendo Internet
  ¿Qué es la Psicoterapia?
  Psicoterapia Online
  Abordaje de la Terapia Online
  El Primer Contacto
  Proceso Psicoterapéutico
  Terapia de Grupo
  Requisitos
  Aspectos a favor
  Ante una crisis
  Orientación Vocacional Online
  ¿Quién Soy?
  Material de Prensa
  Honorarios
  Para que Reflexiones...
  Artículos
  Investigación
  Contacto
 
Artículos
 
 
LA DIFICULTAD PARA DECIR “NO”
Conectar con nuestras necesidades, priorizar cómo estamos en cada situación, nos obliga a saber decir "no". En ocasiones, decir "no"es dificultoso, pero deviene necesario para expresarnos y mostrarnos al mundo tal como somos.


Decir "no" suele resultar problemático. Cuando queremos decir "no" y decimos "sí", estamos devaluándonos ante los demás y desconsiderándonos ante nosotros mismos.

El niño se rebela ante sus padres, y esta es la mejor manera para afirmarse. Aprender a decir no es importante. Cuando el niño sea mayor, los padres quisieran que pueda negarse a las drogas, al alcohol.
En la medida que el joven va asumiendo mayor responsabilidad le resulta más difícil decir no. Comienzan a adquirir relevancia planteamientos como los de caer bien a los demás. El problema surge, cuando esta tendencia “al sí” se consolida y se convierte en hábito.

Dar respuestas negativas se contrapone a desear caer bien. La timidez y el déficit de autoestima son problemas a la hora de decir que no. Y decir “no” es difícil porque somos fruto de una sociedad con una educación ancestral en la obediencia y la cortesía.

Llevar la contraria conduce a que se nos vea como egoístas, y esto genera incomodidad. Algunas personas sufren cada vez que se han de negar a algo, por miedo a defraudar las expectativas de otros. Se trata, en definitiva, del miedo a no ser valorados y queridos.

La necesidad de ser tenidos en cuenta puede llevar a mostrar una constante disponibilidad a todo. Tal vez una persona crea que si se muestra firme en un “sí” los demás se enfadarán. Pero debería sustituir esta creencia irracional por otra racional: ella no es responsable de lo que pueda sentir otra persona, y ante todo debe sostener su verdadera posición.

Si no manifestamos nuestro desacuerdo cuando discrepamos en cuestiones importantes, anteponemos las necesidades o deseos de los demás a los nuestros. Esto puede causarnos problemas de autoestima y puede transmitir de nosotros una imagen de personas con poco criterio.

Si no somos capaces de decir "no", pensaremos que a los demás les puede ocurrir lo mismo, y cada vez que obtengamos una afirmación a algo que pedimos o comentamos, dudaremos de si realmente es una respuesta sincera.

Marisa Mason
Psicoterapia Online
www.psico-asistencia.com